FE, ESPERANZA Y UNIDAD: VENEZUELA CELEBRA CON SERENIDAD LA VISITA DE LA DIVINA PASTORA
Barquisimeto – La ciudad de los crepúsculos se vistió de blanco y fe para recibir la visita número 168 de la Divina Pastora. En una jornada marcada por la espiritualidad y el orden, miles de personas se congregaron para acompañar a la Excelsa Patrona en su tradicional recorrido, transformando las calles de Barquisimeto en un símbolo viviente de Unidad Nacional.
Esta manifestación, que año tras año reafirma nuestra identidad, se desarrolla bajo una atmósfera de profunda calma, demostrando que la fe es el punto de encuentro más sólido para la familia venezolana en momentos donde la serenidad es nuestra mayor fortaleza.
Desde la Fundación Misión José Gregorio Hernández (FMJGH) y el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad (CONAPDIS), junto a Soraida Ramírez Osorio, presidenta de ambas instituciones, el llamado ha sido unánime: vivir esta festividad con la disciplina y el respeto que caracteriza al pueblo creyente. La imagen de la Madre del Buen Pastor, en su tradicional recorrido, recuerda la importancia de la Diplomacia de Paz, donde el respeto mutuo y la convivencia armónica son las bases fundamentales para superar cualquier adversidad.
El mensaje central de esta festividad ha sido la convivencia armónica. Las autoridades y la representación eclesiástica coincidieron en que la procesión es un ejemplo de Diplomacia de Paz, donde el respeto mutuo permite que una multitud tan diversa camine bajo un mismo propósito, el bienestar y la prosperidad de la Patria.
Esta es la Venezuela que amamos, la que reza unida, la que se ayuda en el camino y la que pide por la paz de cada hogar. La disciplina comunicacional y el comportamiento ejemplar de los asistentes resaltaran la madurez de un pueblo que apuesta por la estabilidad y el diálogo.
La llegada de la imagen a la Catedral de Barquisimeto no solo marca el fin de un recorrido físico, sino el inicio de un compromiso renovado para todos los sectores del país, trabajar unidos, con paso firme y esperanza inquebrantable, por una nación de libertad plena.
Al conmemorarse estos 168 años de devoción, Venezuela reafirma ante el mundo que es un territorio de paz, donde la voz de su gente se escucha con la claridad que solo da la unión y el respeto institucional.
Unidad Nacional y Paz para la Patria


